Título: Harry Potter y el legado maldito,
Autora: J.K. Rowling, John Tiffany y Jack Thorne
Número de páginas: 336
Editorial: Salamandra
Fecha de publicación: 2016
Sinopsis: Siempre fue difícil ser Harry Potter y no es mucho más fácil ahora que es un empleado con exceso de trabajo del Ministerio de Magia, un marido y padre de tres niños en edad escolar.
Mientras Harry se enfrenta con un pasado que se niega a permanecer donde pertenece, su hijo menor Albus debe luchar con el peso de una herencia familiar que nunca quiso. Como el pasado y el presente se fusionan ominosamente, padre e hijo descubren una verdad incómoda: a veces, la oscuridad viene de lugares inesperados.
Opinión personal
Sí, he tardado, lo sé. Lo sé y lo reconozco, pero es que tenía tanto miedo de lo que fuera a pasar con él, que no me atrevía a hacerlo (aparte, tardé meses en decidir decantarme por el formato digital), y con el dolor de mi alma, debo decir que si bien no me arrepiento de leerlo, le faltó poquito para no gustarme en absoluto.
Como sabrán, esta entrega (que es el guión de la obra de teatro), narra la historia de Harry Potter 19 años más tarde, es decir, inicia justo en el epílogo de Las reliquias de la muerte. De hecho, inicia con algunos de los diálogos, lo que es bonito de ver. Pero irónicamente, la magia se pierde bastante rápido. Los diálogos notablemente fueron escritos por alguien más, a tal punto que la mayoría de las veces crees estar leyendo a otros personajes, y aunque desde que inicié la lectura entendí que no vería explicaciones y demás, sé que no es allí donde radica mi "pero".
La historia nos cuenta la historia de Albus Severus, el segundo hijo de Harry, un chico que carga sobre sus hombros el peso de ser hijo de quien es y no sentirse como tal, y de Scorpius Malfoy, el único hijo de Draco, quien pasa por una situación similar a la de Albus. Este último sí que conquistó mi poco conquistable corazón. Es un bebito adorable. Lo quiero. Lo amo. Quiero dos para llevar, por favor.
La trama... bueno, yo simplemente no sé qué decir de la trama. Hay tantas, pero taaantaaas cosas que no me cuadran en la trama, que ni siquiera sé por donde comenzar. Por años, la buena de JK se ha encargado de explicarnos por qué las cosas sucedieron de un modo y no de otro, por qué algo no se pudo solucionar de tal y cual manera, y luego simplemente BUFF! El elemento (o los elementos, debo decir) que permitió el argumento es precisamente algo que, dicho por ella misma, no era posible. Así yo no puedo, de verdad.
Pero, por favor, vamos a los personajes. Aunque suene crudo, en lugar de encontrarme con mis preciosos personajes, lo que conseguí al leer este guión fue una caricatura de los mismos. Harry no parecía Harry el 80% del tiempo, y el personaje de Hermione tenía muy escasos momentos similares a la Hermione que conocemos. Pero de ahí para allá, simplemente NO. Ron parecía una versión tonta y sinsentido de él, McGonagall no tenía su temperamento (y que alguien por favor me diga qué es ella sin su... poderío), de Draco no quedó pero ni la sombra, y los retratos de Dumbledore... ah. Excepto por Ginny, cuyos diálogos concordaban mucho con la Ginny que conozco y amo (que no es la de los filmes), muchas veces me pareció estar leyendo un fanfic, pero no de los libros, sino de las películas.
En definitiva, aunque fue bonito reencontrarme con los personajes (o una extraña versión de ellos), el mismo argumento no me permitió disfrutar realmente la lectura.