Título: 33 Razones para volver a verte.
Autora: Alice Kellen
Páginas: 320
Editorial: Titania
Sinopsis: Mike, Rachel, Luke y Jason han sido amigos inseparables desde pequeños. Pero sus caminos se alejaron cuando Rachel cometió el error de enamorarse del chico equivocado, Mike, que terminó traicionando a la única persona que siempre estuvo dispuesta a arriesgarlo todo por él.Cinco años después, el destino vuelve a unirlos; pero ahora Rachel ha cambiado, es tan arisca como su gato Mantequilla y ya no se permite confiar en nadie. Por eso, a pesar de estar a punto de ser desahuciada, lo último que desea es dejarse convencer para mudarse con ellos. ¿Cómo podría mantener su corazón intacto y a salvo viviendo bajo el mismo techo que Mike? Sabe que esconde secretos y que su mirada gris es capaz de despertar todos los recuerdos que ella lleva tanto tiempo intentando olvidar.
Opinión personal
Este libro llegó a mí
mientras buscaba algo por leer en Amazon hace unas semanas, sin embargo, no
había tenido oportunidad de hacerlo hasta ahora, y la verdad es que creo que lo
he hecho en el momento exacto.
33 Razones para volver
a verte nos cuenta la historia de Rachel y Mike, quienes son de esas personas
que me hacen creer en la existencia del hilo rojo. Ellos, junto a Jason y Luke,
han sido amigos desde los siete años (al inicio de la historia podemos apreciar
cómo se forjó la amistad entre los cuatro), y eran realmente inseparables. Con
los años, su amistad se fortalece, y en Rachel comienzan a nacer sentimientos
hacia Mike que cada vez le cuesta más refrenar. Sin embargo, circunstancias que
ninguno de los cuatro había previsto, sumado a una tragedia, los separa por
varios años.
El tiempo pasa, y con
él, ocurren cambios. En realidad, la vida los ha cambiado. Mike lleva un peso
que oculta bajo una elaborada capa de sexytud,
y Rachel se ha vuelto una persona mucho más precavida, más temerosa. Sin
embargo, no les cuesta mucho tiempo descubrir que esa amistad de niños (y más
tarde de adolescentes) sigue intacta, y que sólo deben dejarse llevar por el
bonito lazo que los une. El verdadero desafío está en las heridas que no sanan.
Es realmente
gratificante encontrarme con un libro que demuestra que un chico y una chica
pueden ser amigos, y nada más, que en realidad pueden profesarse una verdadera
amistad, y ya, sin segundas intenciones. Y aún mejor, me encantó ver que, a
pesar de que la trama giró en torno a la amistad de tres chicos y una chica, no
se presentó un triángulo ni un cuadrado amoroso, ni nada similar.
Además, la relación
amorosa es realmente creíble. No fue
algo que se dio de la noche a la mañana, ni surgió en un momento por la calle:
se dio con los años, con el trato entre Mike y Rachel mientras crecían, y de
verdad que fue bonito.
“Desliza
la vista hacia mí y sonríe, esa sonrisa tan deslumbrante y perfecta que se
cuela bajo mi piel y parece acariciarme en algún lugar muy profundo, cerca del
corazón. No es por la sonrisa en sí. Es por todo lo que implica, por el
resplandor que adquieren sus ojos en ese preciso instante, por la sinceridad
del gesto”.
Por su parte, la trama
es sencilla, sin tantos pompos y platillos, y eso es, a mi parecer, lo que hace
inigualable a este libro: demuestra que es algo que de verdad puede ocurrirme a
mí o a una persona que conozco, que las situaciones que allí se plantean pueden
suceder.
Me encantó ver el
desarrollo de los personajes a través del tiempo. Los saltos a través de los
años nos permiten conocer de primera mano cómo poco a poco la vida tejió (para
bien o para mal) el camino en el que se encuentran en esos momentos, y son
circunstancias tan reales, que te hace sentir que conoces a Mike, a Rachel, a
Luke y a Jason.
“Rachel
comprendió entonces que no todos pedimos ser rescatados, incluso aunque sea
evidente que lo necesitamos”
33 Razones es una
historia que nos habla del valor de la amistad, de heridas que a veces no
sabemos curar, y de segundas oportunidades, esas que todos merecemos.