Autor: Patrick Ness
Número de páginas: 208
Editorial: Nube de tinta
Año de publicación:
Sinopsis: Siete minutos después de la medianoche, Conor despierta y se encuentra un monstruo en la ventana. Pero no es el monstruo que él esperaba, el de la pesadilla que tiene casi todas las noches desde que su madre empezó el arduo e incansable tratamiento. No, este monstruo es algo diferente, antiguo… Y quiere lo más peligroso de todo: la verdad.
Maliciosa, divertida y conmovedora, Un monstruo viene a verme nos habla de nuestra dificultad para aceptar la pérdida y de los lazos frágiles pero extraordinariamente poderosos que nos unen a la vida.
Maliciosa, divertida y conmovedora, Un monstruo viene a verme nos habla de nuestra dificultad para aceptar la pérdida y de los lazos frágiles pero extraordinariamente poderosos que nos unen a la vida.
Opinión personal
¡Hola a todos! Espero que estén bien. Yo estoy bastante contenta porque, en lo que va del año, he logrado cumplir mi propósito de ser constante en el blog. El día de hoy les traigo una reseña cortica (en pro de evitar spoilers) de uno de los últimos libros que leí, y que llevaba mucho tiempo deseando. Un monstruo viene a verme es una historia de la que no sabía qué esperar. Había leído varias reseñas, y visto otras en YouTube, pero ninguna de ellas revelaba realmente mucho, y una vez lo leí, entendí por qué era así.
El libro narra la vida de Connor, un chico de trece años al que un día lo visita un monstruo, quien le dice que lo visitará varias veces, y en cada una de ellas le contará una historia. Dada su edad, se asegura a sí mismo que son sólo cosas de su imaginación, probablemente solo sueños, pero sólo le basta poner un pie fuera de la cama a la mañana siguiente, para saber que todo esto ocurrió de verdad. Pero él no sólo debe lidiar con ello, pues también tiene problemas que lo atacan una vez inicia el día: desde el momento en que todos en el colegio se enteraron que su madre padecía de cáncer, lo comenzaron a tratar de una manera diferente, incluso los profesores.
El libro narra la vida de Connor, un chico de trece años al que un día lo visita un monstruo, quien le dice que lo visitará varias veces, y en cada una de ellas le contará una historia. Dada su edad, se asegura a sí mismo que son sólo cosas de su imaginación, probablemente solo sueños, pero sólo le basta poner un pie fuera de la cama a la mañana siguiente, para saber que todo esto ocurrió de verdad. Pero él no sólo debe lidiar con ello, pues también tiene problemas que lo atacan una vez inicia el día: desde el momento en que todos en el colegio se enteraron que su madre padecía de cáncer, lo comenzaron a tratar de una manera diferente, incluso los profesores.
"A veces la gente necesita mentirse a sí misma más que ninguna otra cosa".
Una vez comienzan a pasar las páginas y las historias que el monstruo tiene por contar llegan a los oídos de Conor, lo vemos enfrentarse a mil y un dilemas. Además, con el paso de los días, se acerca también el momento en que él tendrá que narrar su historia, una que no quiere decir en voz alta, y que se niega incluso a admitir a sí mismo. Pero de eso no puedo decir mucho más.
Conforme la historia avanza, es fácil entender no sólo al chico, sino el propósito real del libro, y el mensaje que intenta transmitir. La narrativa del autor permite que las páginas pasen volando. El único “pero” que he encontrado, y que me hace bajarle una estrellita (aunque entiendo el motivo del autor), es que me deja muchas dudas con lo que pasará tras el final.
A través de una trama que bien podría parecer sencilla, Patrick Ness abre los ojos ante la realidad en que vive el mundo: ese ensimismamiento que nos está matando uno a uno, la manía de cerrar los ojos ante los problemas, y la poca capacidad de muchos al momento de ponerse en los zapatos de quien tenemos al lado. Sin duda, un libro que recomiendo a ojos cerrados.
Conforme la historia avanza, es fácil entender no sólo al chico, sino el propósito real del libro, y el mensaje que intenta transmitir. La narrativa del autor permite que las páginas pasen volando. El único “pero” que he encontrado, y que me hace bajarle una estrellita (aunque entiendo el motivo del autor), es que me deja muchas dudas con lo que pasará tras el final.
A través de una trama que bien podría parecer sencilla, Patrick Ness abre los ojos ante la realidad en que vive el mundo: ese ensimismamiento que nos está matando uno a uno, la manía de cerrar los ojos ante los problemas, y la poca capacidad de muchos al momento de ponerse en los zapatos de quien tenemos al lado. Sin duda, un libro que recomiendo a ojos cerrados.